Por Ricardo León Caraveo
Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía 2001, acuñó el término de capitalismo entre cuates ("crony capitalism")
para describir el trato
preferencial y privilegiado que algunos empresarios reciben del Gobierno” (Aguayo, 2007) . En el mismo sentido, de trato preferencial y privilegios recibidos de
un gobierno, podemos afirmar la existencia de la democracia de cuates o democracia
para los cuates.
¿Qué debemos entender como la democracia de
cuates o democracia para los cuates? El triunfo electoral de un candidato por
medio de un proceso democrático que ocasiona que sus amigos –camarillas y/o
pandillas- ingresen por trato preferencial a los cargos públicos y gocen de
privilegios en las tomas de decisiones estatales. Las características son:
- El triunfo electoral constitucional o de partido del dirigente o líder de una camarilla política
- La designación preferencial con base en la amistad y no en el perfil profesional, en los cargos públicos o partidistas.
- Delimitación de un círculo de intereses personales contrario a un círculo de interés político, partidista o estatal
- Deficiencias en la toma de decisiones que son omitidas por el privilegio de la amistad.
- Deterioro de la movilidad de la clase política y burocrática.
- Improvisación en la planeación estatal y el establecimiento de las políticas públicas.
- Estímulo del síndrome de hybris o hibris al dirigente o líder del grupo.
- Debilitamiento del estado de derecho, al ampliarse las decisiones discrecionales por convenir al círculo de interés personal.
- Indiferencia e incremento de la corrupción.
- Debilitamiento de la democracia por la ineficacia e ineficiencia del gobierno, es decir, la ilegitimidad del proceso y resultados que proviene de la legitimidad de origen.
- Obediencia al líder o dirigente de la camarilla.
El
electorado conoce o supone conocer la trayectoria política y humana de la
candidata o candidato por la que votará el día de la elección, de esa forma
asume estar eligiendo a la mejor de sus opciones. La candidata(o) triunfador
tienen de origen amigos y familiares que han estado con él o ella, y con los que
siente un compromiso moral de reciprocidad y especial afecto, ocasionando su
inclusión en los equipos de gobierno.
La designación
preferencial con base en la amistad y no en el perfil profesional, en los
cargos públicos o partidistas, se justifica con base en motivaciones expresadas
en el párrafo anterior. Se requiere ser amigo del “candidato electo”, no tener
idoneidad para desempeñar el cargo. No se analiza la dimensión de la
responsabilidad, sino el monto del sueldo para ayudar al amigo. Toma sentido la
frase: la amistad de nota en la nómina.
Consecuentemente
se delimita un círculo de intereses personales (Solano, 2012) contrario a un círculo
de interés político, partidista o estatal, donde es ponderada la amistad, las
emociones y los afectos lo que es contrario a las decisiones de estado que
debería ser ajustadas a la legalidad, imparcialidad, honestidad y
profesionalismo. En este punto el conflicto de intereses es identificado:
amigos a los cargos públicos, esposas que son promovidas a cargos de elección
popular, sobrinos designados en cargos importantes, compadres en lugares
claves, amigos confiables en las direcciones administrativas, incondicionales
en las contralorías, hijos influyentes en las tomas de decisiones gubernamentales,
concubinas con poder de influencia en la designación, etc.
Deficiencias
en las toma de decisiones que son omitidas por el privilegio de la amistad, es
decir, la amistad delimita al círculo, saboteando así la integración de un
equipo de trabajo de profesionales, que debería ser multidisciplinario y
multimetódico, para ejercer el poder público con plena responsabilidad. El círculo
de amigos tiene acceso a información, toma de decisiones y asume motivaciones sustentadas
en sus propios intereses muchas veces económicos, lo que va a alejando la toma
de decisiones de las expectativas del electorado que dio el triunfo.
Deterioro
de la movilidad de la clase política y burócratas, la unción de una nueva
camarilla consecuencia de un triunfo electoral, impide que los profesionales
asuman responsabilidades públicas. Los burócratas ven frustradas por trienio o
sexenio sus posibilidades de ascenso con base en desempeño, porque son
desplazados en los ascensos por los amigos del candidato y gobernante vencedor.
Es deliberada la inexistencia de un servicio profesional de carrera, porque de
haberlo la movilidad política y burocrática sería factible. No es la burocracia
en sí, sino una perversa omisión de no generar las reglas de la movilidad del
factor humano de la administración pública.
Improvisación
en la planeación estatal y el establecimiento de las políticas públicas. La
curva de los inexpertos funcionarios públicos producto de la coyuntura mengua
la eficiencia gubernamental y además tensiona al sistema burocrático, que ante
el reiterado arribo cada trienio o sexenio de las camarillas, gradualmente
pierde las motivaciones para desempeños de calidad. De esta forma la ineficacia
gubernamental se estimula por funcionarios improvisados y servidores públicos
apáticos. Por eso los propios burócratas dicen: todos son iguales.
Efectivamente, porque ningún partido político en el gobierno les permite
movilidad, acceder a mejores niveles de vida y profesionales.
Estímulo
del síndrome de hybris o hibris al dirigente o líder del grupo, como las
designaciones no inician con la valoración de perfiles profesionales, el
círculo de interés personal o intereses personales refuerza las acciones de
amistad, al grado de adulaciones y aprobación irracional de las conductas del
gobernante, fomentando la patología en gobernante (Caraveo, 2012) . Coloquialmente decimos que lo tiene
engañado o que lo metieron en una burbuja donde todo está bien. La experiencia
me ha permitido escuchar expresiones: le digo que sus críticos le tiene envidia,
dile que fulano es conflictivo o inestable, argumenta que te tiene mala fe o
tienen interés político. Estos reiterados diálogos donde prevalece la manipulación
y mentira por interés, aleja de una percepción adecuada de la realidad al
gobernante.
Debilitamiento
del estado de derecho, al ampliarse las decisiones discrecionales por convenir
al círculo de interés de personal, es decir, la finalidad del estado es
sustituida por la de grupo de amigos y familiares, por lo que las leyes
estorban para cumplir con ese objetivo, de esta forma se suple, simula o
tergiversa la ley, con la finalidad de aparentar que se cumple, cuando en
términos reales y concretos no es así.
Indiferencia
e incremento de la corrupción, consecuencia de los afectos por los amigos, la
legitimidad de la causa por imprecisiones técnicas o mentiras, el síndrome de
hybris hibris, la complicidad, el temor
de una responsabilidad (administrativa, civil, penal, política) por una
decisión equivocada o simplemente por ignorancia o indiferencia del gobernante.
Debilitamiento
de la democracia por la ineficacia e ineficiencia del gobierno, es decir, la ilegitimidad
del proceso y resultados que proviene de la legitimidad de origen. Dicho de
otra forma, el electorado se da cuenta que su voto fue inútil porque no generó ningún
proceso civilizatorio. Cuando el gobernante en funciones es del mismo partido
que el saliente, lo reciente el partido político, pero cuando son de partidos
políticos diferentes es evidente que existe un problema de clase política y la
democracia es cuestionada por el ciudadano. ¿Qué caso tiene votar si las cosas
no cambian?
Obediencia
al líder o dirigente de la camarilla, los integrantes de la camarilla o
pandilla como también la denominó Robert Michels
(1876-1936), subordinan su voluntad a las estrategias y decisiones, a
cambio de ello pueden ser deshonestos o inmorales, porque su integración no es
una suma de capacidades sino de afectos e incluso de complicidades.
No
es privativo del actual gobierno en Tabasco, este fenómeno se ha presentado en
sexenios anteriores, en las entidades federativas y en el ámbito nacional. Las diferencias
ideológicas de los partidos políticos, no se han traducido en una diferencia de
los estilos de gobierno, en la transición ha prevalecido la Ley de Hierro de la
Oligarquías, en los términos expuestos por Robert Michels
(1876-1936): la dominación como un hecho ineludible. Francisco Ignacio
Madero González sustituyó a Porfirio Díaz Mori, pero no las estructuras
jurídicas, económicas y sociales dominantes.
El discurso del cambio, no
solo es un paradigma ideológico que permitió sumar voluntades para dar una
legitimidad de origen, sino debió ser asumido con visión reformista, para
construir la legitimidad del proceso (gobierno, gobernabilidad, gobernanza) y
de resultado (expectativas cumplidas y lugar en la historia), es precisamente a
esta conceptualización que la democracia de cuates corroe.
La primera
reforma política que debieron diseñar es la del Poder Legislativo, que pudo
diseñarse entre julio y diciembre de 2012, y ser sometida para aprobación en
enero de 2015. La falta de una reforma integral del Poder Legislativo del
estado de Tabasco, deja sin oportunidad de rediseñar el sistema jurídico
estatal, por lo que prevalecen vicios estructurales, ausencia de modernización
y omisiones normativas que impiden la normalidad institucional. Seguimos con un
Congreso a modo del gobernador en funciones y sin la capacidad estructurar de
legislar con profesionalismo, debatir con argumentos, fiscalizar con
oportunidad y evitar la impunidad.
En
Tabasco existe un epicentro político que es el gobernador, en torno a él y sus
voluntades están supeditadas las acciones de gobierno estatal y municipal, el
desarrollo empresarial y el crecimiento político y desde luego el Congreso.
Es
correcto la reingeniería de la administración pública estatal (reforma de la
Ley Orgánica del Poder Ejecutivo), pero de igual forma es la promulgación de
las siguientes normas: Ley de Procedimiento Administrativo, Ley de Responsabilidades Políticas de los
Servidores Públicos, Ley de Responsabilidades Administrativas de los Servidores
Públicos, Ley del Servicio Profesional de Carrera, Ley de Fiscalización de las
Empresas de Participación Estatal Mayoritaria, Ley de los Fideicomisos Públicos,
Ley de Bienes del Estado y Ley de Educación Social.
Requerimos
fortalezas institucionales como la creación de un Instituto de Desarrollo
Humano, en un estado con 57% de la pobreza, dotado de autonomía constitucional.
Un Instituto de Bienes del Estado, para catalogar, identificar, relacionar y
cuantificar nuestros bienes muebles e inmuebles. Una reforma profunda,
responsable y seria del Instituto de Seguridad Social del Estado, diseñada con
apertura intelectual y técnica, y no a caprichos personales o visiones mesiánicas
particulares.
La
desigualdad económica es un requisito de la desigualdad política, es una
condición necesaria para que las camarillas políticas y económicas, conserven
privilegios con independencia del partido político que detenta el poder. El
votante es un medio corruptible de ascenso al poder por lo que su manipulación
y resiliencia son formas de mantenerse en él.
Joseph Stiglitz, afirma: nuestras
dificultades actuales son el resultado de políticas erróneas. Existen
alternativas. Pero no las vamos a encontrar en la complacencia autosatisfecha
de las élites, cuyos ingresos y carteras de acciones una vez más se disparan al
alza (Stiglitz, 2014) .
Nota: A manera de conclusión para el actual momento histórico para Tabasco, gente como Fermín Pérez Montes, Cesar Raúl Ojeda Zubiera, José Agapito Domínguez Lacroix y Juan José Peralta Fócil, poco o nada abonan al proceso histórico civilizatorio. Son visiones estrechas, por no ser profesionales en el contexto postmoderno, y están a los usos de la modernidad.
Trabajos citados
Aguayo, S. (29 de mayo de 2007). El Siglo de Durango.
Recuperado el 20 de septiembre de 2015, de www.elsiglodedurango.com.mx:
http://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/128930.pais-secuestrado.html
Caraveo, R. L. (28 de
marzo de 2012). Ricardo León Caraveo . Recuperado el 21 de septiembre
de 2015, de http://ricardoleoncaraveo.blogspot.mx:
http://ricardoleoncaraveo.blogspot.mx/2012/03/patologia-del-poder-publico.html
Solano, V. O. (3 de
marzo de 2012). Recuperado el 21 de septiembre de 2015, de http://www.redalyc.org/:
http://www.redalyc.org/pdf/4217/421739491005.pdf
Stiglitz, J. E. (2 de
marzo de 2014). www.elpais.com. Recuperado el 21 de septiembre de 2015,
de http://economia.elpais.com:
http://economia.elpais.com/economia/2014/02/28/actualidad/1393592370_170445.html
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